22.2.09

El poder felino ataca con modos nocturnos. Me pareció ver un lindo gatito.


No entiendo por qué ciertos músicos al alcanzar determinado estatus comienzan a negarse a incluir dentro de sus conciertos las canciones que los volvieron famosos, las joyas más populares y masivas de sus cancioneros. Suele pasar que el público busca a su artista favorito en directo y espera escuchar esa canción (el hit indeleble, la cápsula pop), pero simplemente no aparece.
Cat Power ofreció un show íntimo, parsimonioso, elegante y estelar en el marco de la edición 2009 del MxBeat tapatío, pero carente de hits. El set list se orientó a explotar de manera íntegra su reciente "Jukebox", dejando de lado canciones que los asistentes clamaban entre murmuros: The Greatest, Lived in Bars, Sea of Love... La falta de temas conocidos provocó cierta dispersión, pero aún así, ver a Chan Marshall en directo es toda una experiencia. La monarca del reino indie posee una gran reputación y no es gratuita: su voz raspa, cobija y embellece. Sus movimientos son una delicia. Vaya, que enamorarse de Cat Power es la cosa más fácil del mundo.
Otros actos destacados de la jornada fueron los ingleses sorpresivos de Mystery Jets en su debut mexicano, en un show de puro glitter e indie glam; el Instituto Mexicano del Sonido, grandes concentradores de público y repartidores de fiesta; y el francés Sebastien Tellier con su presentación de fibra homoerotica y viciosa.
El saldo es definitivamente a favor. El MX09 no trascenderá como el festival del año (sobretodo considerando los festivales que se nos vienen encima), pero sí como una fiesta grande, divertida, melódica y que, como siempre, esperaremos que se repita en 2010.

Mx09. 21 de febrero de 2009. Club San Ciro (Guadalajara, México). 6,000 personas.

Foto: Stefano Gionanni/Matador Records

16.2.09

Misiles directo al corazón. En las lides del alma no aplica el programa de desarme.

Los estábamos esperando no con poca anticipación. Sabíamos que sería una cosa tremenda. Éramos pocos pero emocionados hasta el tuétano. The Dears, una de las bandas punteras de la escena canadiense, hizo escala en Guadalajara en el marco de la gira promocional por el lanzamiento en México de su más reciente álbum, "Missiles".
Lo único decepcionante fue el aforo, muy inferior al que me pude haber imaginado frente a un show de esta categoría. The Dears son un auténtico manjar en directo, una banda que te deja una marca indeleble que combina la tristeza y el regocijo, la pasión y la serenidad. ¿A dónde se fue Guadalajara esa noche? ¿Qué mejor cosa había por hacer sino ver a los diirs?
El concierto inició con el vocalista Murray Lightburn sembrado entre el público. La música sonaba pero el escenario estaba vacío. Entre la gente, Murray blandía el micrófono e interpretaba Disclaimer ante los fans ávidos de llevarse la foto del recuerdo a casa.
Durante la velada se escucharon clásicos como 22: The Death of All Romance, You and I are a Gang Losers y Bandwagoneers así como el íntegro espectro sonoro de "Misseles", entre las que se destacaron Money Babies, Crisis 1 & 2, Dream Job, Demons y Meltdown in A Major. Incluso sonaron el "happy birthday" y las mañanitas en versión indie para celebrar el onomástico del sonriente guitarrista Chris McCarron. En otras circunstancias habría lloriqueado porque no tocaron Ticket to Immortality, el tema pop más épico de su cancionero, pero la verdad es que al final ni siquiera la extrañé.
Mención aparte merece la banda abridora, Technicolor Fabrics, una interesante propuesta local que estuvo mejor plantada en el escenario de lo que yo esperaba. De hecho, fueron una gran sorpresa, un muy agradable entremés.
En alrededor de 100 minutos se terminó la música pero prosiguió el encanto. Fuimos bombardeados, pero en nuestra zona de guerra la devastación fue un paraje hermoso.

The Dears. 13 de febrero de 2009. Teatro Estudio Cavaret (Guadalajara, MX). 200 personas.
Foto: Arts & Crafts México

11.2.09

Una pregunta a John Malkovich. La batalla definitiva entre "orgánico" e "inorgánico".

John Malkovich vino a Guadalajara para ver, casi por última vez en su presente temporada, la obra de teatro que dirigió primero en Francia y que decidió montar después en México con un reparto completamente mexicano: El Buen Canario, un drama de Zach Helm ambientado en Nueva York que aborda la singular relación de un escritor incipiente pero prometedor y su esposa adicta a las anfetaminas.
El actor norteamericano brindó una conferencia de prensa que lució atestada. Todos querían preguntar. Y es que era el mismísimo Malkovich frente a nosotros, el Malkovich humano que rechaza su parecido al Malkovich mítico, pero que sin embargo posee una personalidad hipnótica, una voz embriagante, una mirada que se clava en tu mirada y te responde mucho más de lo que dicen las palabras.
Una hora con los medios, decenas de periodistas y sólo pudimos hacerle una pregunta. Esto fue lo que nos dijo.

En La Sombra del Vampiro hay una escena entre su personaje y el de Catherine McCormack, una conversación en la que usted le pregunta algo como: "¿Por qué razón querrías hacer teatro si puedes salir en películas?". Entonces ella contesta: "sobre el escenario, el público me da vida... el cine solamente me la quita".
¿Estos diálogos de alguna forma reflejan su sentir o su percepción de sobre el cine y el teatro?

Bueno... Yo no pienso que el cine me haya quitado nada. He tenido experiencias entrañables, he conocido gente maravillosa, he podido estar en grandes películas. Así que de ninguna forma pienso que el cine me haya arrebatado algo, ni como actor ni como una persona común, en cuyo caso las películas son mi experiencia de vida laboral.
Ahora, las películas no son efímeras, por lo tanto no son como la vida. Ellas no me recuerdan la vida. Como el personaje de La Sombra del Vampiro dice en determinado momento: "Nadie podría decirnos "debiste haber estado ahí", porque de hecho ya lo estuvimos".
Y es así como siempre pienso al teatro. Es un organismo vivo, tan frágil como cualquier cosa viva. Y es hermoso, en parte debido precisamente a esa fragilidad. El teatro está vivo, el cine no. Y esto no pretende ser una crítica al cine, pero si proyectas una película esta noche y lo haces de nuevo mañana, seguirá siendo la misma película. Si ves una obra de teatro esta noche y vuelves a verla mañana, de ninguna manera será la misma obra. Como dije, eso me gusta porque me recuerda la vida.

Foto: JUAN CARLOS POLANCO / CORTESÍA

28.1.09

Mantén la vista al frente, no te me distraigas. Conversando con The Helio Sequence.

Hace un par de años, Brandon Summers perdió la voz. Tal evento lo confrontó con el drama mismo de existir bajo la consigna de dejar de ser quien había sido hasta ese momento. Qué iba a pasar con su banda, quién cantaría ahora sus canciones, cuál era su quid personal. Todo se volvió negro para él y The Helio Sequence.
Sorpresivamente su voz regresó, pero ya no era la misma. Se empeñó en seguir cantando, y para ello tuvo que modificar el sonido de su banda, redimensionar sus composiciones, adaptar su música a su nueva circunstancia, a su nueva voz. El resultado fue el espléndido "Keep Your Eyes Ahead" (2008), un sencillo álbum que ha logrado la notoriedad suficiente en el circuito indie como para traerlos por primera vez a la Ciudad de México y Guadalajara en el marco del Indie-O Fest, evento que además debuta en tierras tapatías.
"No tengo ninguna expectativa porque no sé qué esperar. Sin embargo, estoy emocionadísimo. Nunca he estado en México, ni siquiera puedo imaginarme si la gente escucha la música de The Helio Sequence allá o no", señala Brandon Summers, vocalista, compositor y mitad del dueto de Oregon en una charla exclusiva desde su casa en Portland, donde plácidamente reposa en la sala. O al menos eso hacía hasta que inició la jornada de entrevistas al mediodía. Le recuerdo que soy su última entrevista del día y admite que eso le hace sentir muy bien. "Ha habido de todo, algunas entrevistas han sido muy interesantes. Pero hay algo inquietante en hablar tanto tiempo con gente que no conoces."

No ocultas tu emoción por formar parte del Indie-O Fest, has dicho que te gustan las bandas con las que alternarán y que además de venir como músico, vienes como fan.

Sí, absolutamente. Me encanta el cartel. [En cuanto a la música] me gusta escuchar un poco de todo, estoy abierto a las cosas que otros me muestran. Escucho folk, incluso R&B y me encanta el viejo jazz, incluso lo que la gente llama "adulto contemporáneo." Me encanta todo lo de Deerhunter y Animal Collective. También el disco de Alison Krauss y Robert Plant

El camino rumbo a "Keep Your Eyes Ahead" no fue fácil. ¿Cómo lidiaste con el hecho de haber perdido la voz, de haberla recuperado, de haber tenido que redefinir a The Helio Sequence a causa de ello?

Después de que perdí mi voz, tras una dura gira en la que le abrimos a Modest Mouse, todo me empezó a parecer abrumador. Pensé que había llegado al final de la línea, quería darme por vencido. Me sentía vacío en muchos aspectos, no sabía qué hacer. Tuve que empezarlo todo de nuevo, por eso tomó cuatro años hacer "Keep Your Eyes Ahead", tuvimos que reenfocarnos. Creo que lo que pasó —los malos tragos— se refleja en el disco y en la forma en que me redescubrí como cantante, que fue a través de una guitarra acústica. 

Cuéntame qué está pasando en Portland. Quiero decir, The Shins, The Decemberists, The Dandy Warhols, Modest Mouse, Sleater-Kinney, Blitzen Trapper... todas estás bandas están ganando fuerza y popularidad entre los fans mexicanos de la música indie. ¿Cómo es que Portland ha desarrollado está sólida, e incluso masiva, escena independiente?

En realidad, es algo que ha estado evolucionando desde hace mucho tiempo. Portland es un lugar extremadamente creativo. En la última década se ha convertido en un destino común para mucha gente que quiere crear. [Hay que considerar que] es un lugar mucho más barato para vivir en comparación con San Francisco o Nueva York, además de que aquí viven muchos músicos y artistas, lo que provoca que siempre esté pasando algo. Al mismo tiempo, la gente sabe que puede realmente volverse "independiente" aquí pues las audiencias son muy, muy abiertas. 

Qué interesante. Me hace pensar en lo que he escuchado sobre Nashville...

Sí, claro. Tienes un puñado de gente con ideas en común, mentes abiertas, todas en la misma onda. Abiertos a todas las ideas musicales. Creo que tengo un punto de vista singular sobre la ciudad porque yo pertenezco al reducido grupo de gente que es de Portland y ha vivido toda su vida allí. He podido ver el cambio desde que empecé a tocar música en los noventas. 


Guadalajara, México/Portland, EEUU; 28 de enero de 2009
Web: www.myspace.com/theheliosequence

Foto: SUB POP

LEE PRÓXIMAMENTE MUCHO MÁS DE ESTA ENTREVISTA EN LAS PÁGINAS DE LA BUENA VIDA/GENTE BIEN DE EL INFORMADOR, DIARIO INDEPENDIENTE (GUADALAJARA, MÉXICO).

27.1.09

El mini plug nos miraba fijamente, pero yo de soslayo miraba las jirafas. ¿Zoológico o comuna?

"Merriweather Post Pavillion" de Animal Collective es uno de esos discos en los que la música y su portada no podrían estar más conectados. Ver la portada del álbum es escucharlo y viceversa. Y es que la sociedad bestial ha confeccionado un disco que bien podría escucharse como un recopilatorio de bellos mareos en altamar si fuese un viaje transatlántico, como un confuso ocaso degradado en mil tonalidades de rojo si fuese un fin del día, o como una epístola abierta a un pueblo entero si la tinta se hiciese con música en vez de pigmentos.
Dicho esto, no es raro que "Merriweather..." sea el disco que todos han comentado durante enero, y no será raro que al final de 2009 más de uno lo considere entre los mejores del año. ¿Es muy temprano para decirlo? Tal vez, pero cualquier duda se despeja al escuchar ésta, la más chispeante faz de Animal Collective. No sólo es su disco más accesible, sino un buen camino para que los no iniciados anden el sendero del "colectivo animal" por vez primera.
Ya no le tengas miedo a la ropa de verano.

MERRIWEATHER POST PAVILLION ••••
Artista: Animal Collective Sello: Domino Records Año: 2009 Duración: 55'
Indispensables en tu MP3 player: My Girls / Summertime Clothes
Foto: DOMINO RECORDS